La voz de Kamina

Posts Tagged ‘cartera de proveedores

Siguiendo con el tema de este blog, unos días atrás, publiqué los 11 consejos para NO arruinar una empresa. Todos ellos están basados en mi experiencia en los dos lados de la moneda, tanto en la parte operativa como en la directiva. En esta ocasión, vengo a hablarles de cierto vicio que he notado muy común en las empresas hoy en día y que se debe erradicar aunque duela, con el fin de volver más competitiva y prestigiada a nuestra empresa.

No tenga entre sus proveedores a sus familiares. Hace algunos años, trabajé como administrador de sistemas en una prestigiosa agencia automotriz de mi ciudad, cuando recién llegué revise la agenda de mi antecesor y me sorprendió que solo existiera un proveedor único en suministros de cómputo y no solo eso, sino que la mitad del suministro de papelería dependía de él también. El proveedor era lento, tardado, daba demasiados pretextos y tardaba semanas y a veces hasta meses en entregar un equipo defectuoso. Mi jefa, molesta por está situación tuvo una plática conmigo en la que me enteré de todo, aquel proveedor, era la empresa del primo del dueño. Hace poco, en la empresa donde trabajaba tuvimos una situación similar, teníamos de nuevo un único y absoluto proveedor de equipo que era la empresa de la hermana del dueño, el problema era, que nos daban todo mucho más caro que al público en general.

Es un poco difícil como mando medio ejercer un cambio, pero si usted es un alto directivo, o mejor aún, es el dueño de la empresa, recuerde. No tenga como proveedores a sus familiares, quizá les quiera hacer un favor, pero tendrá un hediondo, lento y abrumador círculo vicioso que le causará problemas con sus clientes internos (sus empleados) y externos, y aún con usted mismo. ¿Por qué digo esto? Imagínese usted está situación. En el primer caso que le planteé, tuvimos un problema que llamo mi atención, se descompuso la impresora de la secretaría del gerente de ventas.

Está mujer, necesitaba su impresora con urgencia, pues a diario levanta entre 50 o 100 cotizaciones in situ, cuando la impresora se descompuso, la lleve al proveedor y ella tuvo que estar compartiendo con los vendedores de mostrador, de manera que a veces, el cliente tenía que esperar más del tiempo normal pues o salía la factura del cliente o se imprimía la cotización. El proveedor tardo dos meses (y no exagero) en entregar, por supuesto me cansé de llamarlos, de ir con el dueño a abogar por la causa y a quien pareció nunca importarle ese hecho. El resultado de este problema fue que se tuvo que comprar una impresora nueva. Cuando al fin convencí a mi jefa de lo que pasaba, todo quedo resuelto, mientras tanto ya se había afectado la productividad de los vendedores de mostrador, se le había hecho perder tiempo a muchos clientes y las relaciones entre la facturista y los del mostrador eran tensas.

Como resultado de esto, mi jefa y yo decidimos cambiar de proveedor sin consultarle al jefe, por supuesto que tuvimos problemas, ambos lo sabíamos, pero era necesario por el bien de la compañía, y justificamos y documentamos no solo ese, sino todas las incidencias habidas, de manera que por muy primos que fueran, nuestro jefe tuvo al final que aceptar que nuestra decisión fue la correcta. Y esto no es único, tampoco creo ser el único que ha pasado por una situación así. Si, quizá usted como alto directivo quiere hacerle un favor a su pariente e incluso a su amigo, pero antes de hacerlo, mida con mente fría la competitividad de la empresa de su familiar.

¿Cómo es esto posible?

Aquí le van algunos consejos.

  1. Comparé precios entre la empresa de su familiar y otras empresas del mismo rubro, observe la diferencia entre unos y otros
  2. Pregunte, invesitigue sobre la calidad en el servicio que le ha dado a otros clientes, si la reputación de esa empresa no es buena, ya tiene un buen referente para tomar una decisión
  3. Mida los tiempos de respuesta entre que usted levanta una incidencia, la empresa enviá a alguien a solucionarle el problema y si es factible, el seguimiento que se le da
  4. Haga los mismo con el resto de sus proveedores, ya que de paso le servirá para ir eliminando a los que no le sirván
  5. No se haga de la “vista gorda” cuando la empresa de su familiar no este cumpliendo
  6. Y lo más imoprtante, no haga pactos de palabra, que todo quede escrito y firmado por ambas partes. Le da más seriedad al asunto y le permite exigir un mejor servicio y atención
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